Después de leer varios artículos escritos por podólogos sobre los pies de los bebés, he sacado en conclusión que no hace falta que lleven zapatos hasta que comienzan la etapa de deambulación, hacia los 12 o 16 meses. Hasta esa etapa los zapatos no son más que un elemento decorativo o para proteger del frío. Debido a la información táctil que reciben a través de sus pies, contra más libres se encuentren mayor será la capacidad sensitiva.
Tampoco es sano que los zapatos que utilicen sean muy grandes o muy pequeños, ni tampoco que sean modelos no adaptados a los meses del bebé, ya que pueden ser dañinos para la formación de sus piececitos.En un artículo del Instituto del pie de Valencia encontré que: Un bebé no tiene los huesos formados plenamente. La forma del pie está constituida por un cartílago suave y flexible, la planta es plana y está rodeada por una capa de grasa temporal. Esto hace que los pies sean suaves pero también que sean propensos a doblarse y perder la forma sin que el niño sienta ningún dolor. En realidad, los pies en esta etapa tendrán más huesos que nunca, ya que éstos empezarán a fusionarse durante los siguientes 15 años. Hasta los 17-18 años no se consolidarán definitivamente.
Así que creo que por el momento voy a seguir usando zapatos blanditos. Pero claro, después de ver a la Patatita, tan mona con sus zapatitos de mayor... con los patucos no es no lo mismo, por que he decidido hacerle yo misma unas manoletinas. En la foto podéis ver lo chulas que han quedado!!!





