miércoles, 27 de julio de 2011

Y otro premio!!

Creo que una de las frases que más repito en las  últimas semanas es: -No llego... -. Me faltan horas en el día, y eso que me levanto a las 5 de la mañana y me acuesto a los 23, por no decir que me desmayo directamente en la cama. Y eso teniendo en cuenta que la Patatita es buenísima y como mucho se despierta una vez por la noche porque necesita el chupete o un abrazo y al minuto se vuelve a dormir. Pero aún así no llego a todo lo que tengo que hacer.

Y encima mira que me quejo!!! Porque la mayoría de mis últimos y escasos post son quejándome... Pero pese a esto Mami Poppins de  "Madre a Madre. Magia para todos los dias" me ha regalado el Premio Super Mamá: - Y ahora Papás, por ser una super mamá que además se esta acoplando a la vuelta al trabajo después de la maternidad, que eso si es super super,....... -


La verdad es que estos premios suben un montón la autoestima, y en mi caso además me ayudan a quitarme esa capa de negatividad que a veces me cubre.

Para recibir este premio hay que decir que es lo que más me gusta de ser mamá... pues anda que no es difícil elegir. Lo mismo pensáis que estoy loca, pero me gusta todo, hasta levantarme de madrugada!! jejeje. La verdad que es una sensación tan amplia y maravillosa que es dificil de describir. Quizá una foto de mi pequeña Patatita lo podría resumir todo en una imagen, uno de sus balbuceos lo podría significar en un sonido, y uno de los abrazos que me da agarrándose a mi tripa lo explicaría en un gesto.

Además hay que entregárselo a otras mamás blogueras, como siempre se lo entrgo a cualquiera de las mamás que tengo en mi blog roll, y que os invito a visitar porque son todas unas verdaderas Super Mamás.

Para terminar os voy dedicar este vídeo a todos aquellos que aveces sentís que teneis un super-bebé en casa:

miércoles, 20 de julio de 2011

La Patatita comienza a desplazarse!!

En estos días que ha empezado la jornada contínua donde trabajo, llego a recoger a la Patatita a las 15.30. Cuando subimos a casa, la siento en el centro de mi cama rodeada de juguetes para que se pueda mover con libertad y mientras yo como en una esquinita.

Durante ese rato en que yo engullo alimentos más que otra cosa, la pequeña va alcanzando sus juguetes al ritmo de lo que le voy cantando. Pero de unos días para acá ha descubierto que le interesa más lo que yo como que sus propios juguetes. Al principio se lanzaba en plan comando desde su posición de sentada al colchón y una vez tumbada intentaba alcanzar mi bandeja estirándose todo lo posible. Viendo que así no lo conseguía ha depurado la técnica y ha empezado a hacer fuerza con un apierna mientras con una mano se apoya, consiguiendo así desplazarse poquito a poquito. Y no tan poco a poco, porque lo mismo entre cojo una cucharada de lo que esté comiendo hasta que la vuelvo a mirar ya está intentando coger mi vaso y eso si no lo tiene ya casi en la mano. Cuando ya está cerca de mí me intenta coger el tenedor, el pan o lo que más le llame la atención. Cuando me alcanza la vuelvo a colocar en la posición inicial y no tarda más de dos minutos en volver a estar cerca de mi bandeja. Es graciosísima!!

Estos primeros desplazamientos vienen a avisarnos de que el gateo está próximo, por lo que tendré que empezar a librar el suelo de obstáculos incomodos o peligrosos. Habrá que quitar del alcance de la Patatita las regletas y tapar los enchufes que estén a mano, cubrir las esquinas de la mesa baja del salón, cerrar la puerta de la habitación donde estemos gateando para no salir rodando  por las escaleras, tener cuidad con los cajones que estén a su altura y contengan objetos pequeños... Además, hace ya unos meses aproveché una oferta para comprar unas fichas de goma espuma grandes, de esas que se usan en aerobic para que si se cae, caiga sobre blando ( o al menos más sueve) y para que yo no me haga polvo las rodillas al jugar con ella.

Creo que ne le tiempo que ella vaya cogiendo destreza para empezar a lanzarse a explorar desde el suelo me dará tiempo a mí a preparar la casa!!

Por el momento he aprovechado también para investigar y leer un poco sobre el gateo de los bebés y he descubierto que no solo es el primer paso para lanzarse a caminar, el dominio del espacio que le rodea o la coordinación,  si no que además estimula su desarrollo en aspectos tan curiosos como la futura lectura y la escritura, o en la focalización y concentración.

Además he encontrado estos otros aspectos que favorece el gateo:

  • Es una de las bases para el desarrollo cerebral  y educativo del niños. Gracias el se van creando las  rutas de información neurológica entre los dos hemisferios, esto quiere decir, que va a facilitar el pasó de información esencial del un hemisferio a otro, permitiendo la maduración de las diferentes funciones cognitivas.
  • Desarrolla la función neurológica que hace posible el desplazamiento corporal organizado y en equilibrio del cuerpo humano. Esto implica que el brazo derecho va sincronizado con el pie izquierdo y el brazo izquierdo con el pie derecho.
  • Desarrolla el sistema vestibular de suma importancia para activar la emisión de señales de los dos laberintos del oído al cerebelo, el desarrollo de esto permite que el bebé desarrolle su percepción, así el podrá saber a ciencia cierta dónde están todos y cada uno de los puntos de su propio cuerpo, así el cerebro puede ordenar a cada parte particular que actue conforme a las necesidades que se presenten en forma ordenada e independiente.
  • Permite desarrollar la convergencia visual, el bebé al mirar al suelo para colocar la mano o la rodilla convenientemente, el proceso de convergencia es cuando el bebé enfoca ambos ojos en un punto a la distancia que atrae su interés. 5.- El gateo ayuda al niño a determinar el espacio que le rodea, con lo cual motiva su desarrollo neorológico obteniendo información del ambiente, que le permitirá ejecutar una interacción social.
  • Ayuda a desarrollar la “dominación hemisférica”, proceso por el cual se incrementan las habilidades de los niños; es de señalar que los hemisferios determinarán el empleo de la parte derecha o izquierda del cuerpo en tal o cual acción que el niño realice.
  • Mediante el gateo se va desarrollando la coordinación cerebral ojo-mano. Cuando el niño gatea se establece entre ambos una distancia similar a la que más adelante habrá entre ojo y mano a la hora de leer y escribir. Por tanto, el gateo favorece decisivamente la aparición temprana de ambas funciones -leer y escribir- con los beneficios adicionales que ello conlleva intelectualmente. 
¿Ya han empezado a gatear vuestros peques? ¿Cómo empezaron?

viernes, 15 de julio de 2011

Bebés a la piscina!!

La familia Patata seguimos intentando superar los calores estivales. Además de los que ya hemos hablado anteriormente hemos empezado a meter a la pequeña Patatita en la piscina.

Para mí, que soy de costa, es muy importante que mi pequeña se empiece a familiarizar tanto con el agua de la piscina como con el mar, así como hicieron mis padres conmigo cuando apenas era un bebé.

A la playa ya hemos ido algún fin de semana que hemos podido escaparnos y la verdad es que le ha gustado mucho jugar sobre la toalla mientras le daba la brisilla en la cara. Además ya ha tenido sus primero contactos con la arena y le ha hecho bastante gracia. En la orilla del mar también la hemos metido y no sabéis como le pegaba patadas a las algas!!

Esta semana tocaba avanzar un poco más: meternos en la piscina. No creáis que la cosa ha sido meterla al agua y ponerse a nadar como Phelps...

En el gimnasio al que íbamos antes (cuando teníamos tiempo...), tienen piscina y dan clases de natación, y ya habíamos preguntado a partir de qué meses se podía meter a los bebés en el agua. Allí nos comentaron que a partir de los 5 o 6 meses por dos razones: una es que al venir del vientre materno, rodeados del líquido amniótico, si se comienza muy temprano con ellos realmente no van a aprender nada. Y la segunda razón es que la temperatura del agua de las piscinas aunque sean climatizadas rondan los 32º y en bebés muy pequeños puede resultar demasiado fría.

Así que ya superados los 6 meses, y con el calor que nos ataca a la Patatita ya llevamos un tiempo bañándola con el agua por debajo de los 37º iniciales, de manera que ya está más acostumbrada a aguas un poco más frías.

Antes de aventurarnos en la piscina también hicimos acopio de pañales de esos que no se hinchan aunque los metas en el agua, y por supuesto cremita para el sol. Otra cosa que nos recomendaron, aunque ya para cuando hayamos acostumbrado un poco más a la peque al agua, son unos discos que se colocan en los bracitos de los bebés a modo de manguitos pero que no se pinchan, ni se decoloran con el sol ni el agua, ni se rompen tan fácil como las burbujitas que había en mi época. Aunque el coste es un poco elevado, son duraderos ya que sirven hasta los 60 kilos de peso ( vamos que hasta los puedo usar yo...). Se llaman manguitos Delphin Disc, y la verdad es que están fenomenal.

Una vez ya equipados, tocaba ir al agua Patatas!! Primero se metió papá Patata en la piscina, mientras que la Peque y yo nos sentamos en el borde y así se fuera familiarizando poco a poco. Al rato le empezamos a echar agua poco a poco, eso ya le molestó un poquillo pero rápidamente se volvió a aclimatar. Tocaba ya meterla en el agua, así que poco a poco se la fui pasando a Papá Patata, y este le fue metiendo los pies y despacito el resto del cuerpo. Al principio tampoco le hizo mucha gracia, pero entonces me metí yo y la cargué como si la llevara dando un paseo. Así ya fue cogiendo confianza mientras le iba dando paseos por la pisci.

Como apenas era una toma de contacto con el agua le quitamos los manguitos para que estuviera más cómoda, pero tan cómoda y relajada se quedó que se durmió.

En las siguientes visitas a la piscina iremos avanzando con otros ejercicios.

Buscando por internet he encontrado unas cuantas recomendaciones que veo bastante útiles:



  • No dejes nunca a tu bebé solo cerca del agua. Aunque los programas de natación para bebés pueden enseñarle a moverse en ella, tu bebé es demasiado pequeño para ser consciente del peligro que ello tiene.
  • Elige un horario en el que el niño normalmente no tenga que dormir o comer.
  • Nunca le des de comer minutos antes de la sesión de natación.
  • Después del baño hay que secar al niño inmediatamente.
  • Un niño enfermo no debe bajo ningún concepto bañarse. Tan pronto como advirtamos los primeros síntomas de alguna indisposición, dejaremos de llevarle a la piscina y no reanudaremos las clases hasta que el niño vuelva a estar perfectamente restablecido.
  • Lleva todo lo necesario para cambiar de pañal al niño.
  • No establezcas un determinado periodo de tiempo para lograr objetivos, cada niño aprenderá a su ritmo. Por lo tanto has de respetar el ritmo de desarrollo del bebé y nunca forzarle.
  • Ten presente que los aledaños del vaso están casi siempre mojados y puedes resbalar, especialmente cuando tienes al pequeño en tus brazos. Camina con mucho cuidado y utiliza zapatillas cuya suela no resbale.

Vosotros ya habéis llevado a vuestros peques a la piscina¿?