viernes, 25 de marzo de 2011

La Patatita con mocos

Después del viaje no todo iba a ser bueno, y es que me he traído de la playa a papá Patata y a la pequeña Patatita resfriados. Ambos tienen una congestión tremenda y se les oye respirar a la legua.

En papá Patata no es preocupante ya que se sabe sonar perfectamente, y además tiene una estupenda capacidad para quejarse y expresar que le sucede en cada momento. Pero aquí tenemos a pequeña Patatita, que ya me diréis cómo le explicamos que para expulsar los molestos mocos tiene que soplar fuerte por la nariz. Afortunadamente, en el centro de salud, en una de las primeras revisiones la enfermera del pediatra nos advirtió que era más que normal que le dieran moquetes. Al ser tan pequeña aún, nos recomendó comprar suero fisiológico, que por lo visto es con lo que mejor los expulsan. Así que en la siguiente excursión por la farmacia nos surtimos de una cajita de mono-dosis de suero. También aprovechamos y compramos un aspirador nasal de esos con los que le succionas al bebé los mocos con la boca. Amigas mías que tienen hijos me habían comentado que resulta bastante efectivo, y además eres tú quien controla la fuerza de extracción. Y es que aún recuerdo con horror cuando mi madre me los quitaba con la pera de toda la vida. Sí, era muy pequeña, y no sé cómo pero me acuerdo de esa horrible sensación.

Así que ayer, al despertarnos y escuchar que la Patatita respiraba como un motor escacharrado, sacamos nuestras herramientas anti-mocos. Madre mía que momento, con la Patatita tumbada en el cambiador, yo con la ampolla de suero en la mano, y la pobre respirando a lo Darth Vader mirándome como diciendo:- pero Mami, qué vas a hacer con eso¿? Lo malo es que lo mismo me preguntaba yo... La teoría dice que hay que echárselo tumbaditos hacia arriba, con la cabeza ladeada y dentro del orificio queda arriba para que no les entre ni en la garganta ni oídos. ¡Qué fácil! :S . La teoría no tiene en cuenta, que con estos meses los bebés no paran de soltar patadas y mover los brazos cuando están tumbados, no llegan a entender el estate quieta un segundo, y mucho menos cuando te arrimas con un objeto extraño dispuesta a encajárselo en la nariz. Así que no me quedó otra que entretenerla con uno de sus muñecos favoritos colocándolo en el lado del cambiador hacia donde necesitaba que mirase, todo esto mientras cantaba para relajarla. Cuando ya estaba más o menos tranquila... zas, le disparé el suero a la fosa nasal. Y entonces... ojos enrojecidos, lagrimones, mocos cayéndole, carita de horror y estornudo final. ¡Pero como puede salir tanto moco de una personita tan pequeña! Claro que, después de esto, cómo la convencemos para repetir la jugada en el otro lado. Pues juguete al lado contrario, seguir cantando para volverla a relajar y al primer descuido vuelta a disparar. Ya solo nos quedaba aspirar los mocos que no habían salido a base de estornudos. Con la boquilla del aparatejo ya en mi boca, le fui haciendo cosquillas en la nariz con la misma mano donde tenía la parte que se adapta a la nariz. Ya una vez colocado fui succionando despacito viendo más o menos que no le hacía daño. Parece que lo mayor había salido, porque pequeña Patatita ya respiraba mucho mejor. Finalmente y para aliviar el posible malestar que le pudiera ocasionar el resfriado le dí unas gotas de Apiretal ( las que por peso nos indicó el pediatra).

Este proceso lo repetimos tres veces a lo largo del día, más o menos cuando veíamos que la peque se congestionaba de nuevo. La noche pensé que la iba a pasar fatal la pobrecilla, pero nada más se despertó tres veces y enseguida se volvía a dormir al cambiarle de posición.

Hoy ya está bastante mejor y sólo le he tenido que echar suero a primera hora de la mañana, además ya sin tener que usar el aspirador. Creo que lo hemos cogido a tiempo ya que no le ha llegado a dar fiebre en ningún momento y no ha perdido las ganas de jugar y sonreír.

Otro consejo que dan en caso de que los bebés tengan mocos por un resfriado es emplear un vaporizador para humidificar el ambiente y así despejar sus fosas nasales. Nosotros no hemos tenido que llegar a usarlo en esta ocasión, pero lo tendremos en cuenta a futuro.

Ni qué decir tiene, que si nuestro bebé presenta fiebre debemos acudir a la consulta del pediatra, no vaya a ser que tenga algo un poquito más grave como una otitis y nos tenga que recetar algún antibiótico o algún otro tipo de tratamiento.

2 comentarios:

  1. Muchísimas gracias por tus palabras de ánimo, sois las mejores del mundo mundial, lo sabias no ???
    De salud me encuentro mejor, aunk de animo pokito a poko, creo k mis hormonas no se llevan bien kon esto de la primavera jajaja

    El aspirador es una maravilla, un gran ayudante k tanto les ayuda a respirar...
    Espero mejore prontito, un besote muy grande a la pekeña Patatita :D

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  2. Hola wapa, yo también uso el aspirador nasal y las ampollas monodosis, lo único es que a nosotros nos dijero que había que hacerlo todos los días después del baño esté o no mala, y si está malita de catarro, pues antes de cada toma. Así que casi desde que nació nuestra peke está habituada al ritual antimocos. Un truco que nos ha venido muy bien para hacer que sea menos molesto es calentar los sueros entra las manos un rato antes de echárselos por la naricita. Parece una tontería pero le molesta menos que con el contraste de temperatura.

    Un abrazo

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